


Entre tus manos, hilos suaves se cruzan, lazos de vida. Eres quien trenza mi sombra y mi fulgor,mi esencia rota. Tus dedos llaman a soles escondidos, destellos míos. En cada nudo, tejidos nuestros pasos, senderos vastos. La vida es mía, tuya y de mil estrellas, panikwa eterna.

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